Noruega
El peso de la tradición vikinga
Antes que comenzara a regir la moratoria que prohíbe la caza comercial de ballenas, Noruega fue responsable de la muerte anual de 2.000 ballenas minke. Más del 51% de los productos que se obtenían con esta cacería se exportaron a Japón.
En Noruega, la caza de ballenas minke es realizada por pescadores, que en su gran mayoría se dedican a la captura de otras especies, cuando no es temporada de ballenas. Los buques varían en tamaño desde 50 a 80 pies. Las cuotas de captura han aumentado en los últimos años, desde 425 en 1996 a 1052 ejemplares en 2009. Sin embargo, las actuales capturas están muy por debajo del máximo de la cuota permitida y sólo una vez en los últimos diez años (2001), la cuota ha sido cumplida.
En 1982, cuando la Comisión Ballenera aprobó la moratoria que impide la caza comercial de ballenas, Noruega fue uno de los pocos países que objetaron esta decisión. Cuando la prohibición a la caza comercial de ballenas entró en vigor en 1986, Noruega inicialmente se comprometió a realizar una cacería científica, a pequeña escala, de ballenas minke. Sin embargo, en el año 1993, anunció que reanudaría la caza comercial en virtud de la objeción que había realizado a la moratoria (la CBI no puede imponer sus decisiones a los países miembros).
La temporada de caza del 2010, comenzó oficialmente el 1 de abril, con una cuota de 1.286 ballenas minke, más de un 45% por encima de la cuota de 2009 de 885 animales. Además, la captura efectiva para el año 2009, fue de 484 ejemplares, la menor cantidad de ballenas cazadas en una década.
La venta de carne de ballena
La Rafisklag Norges (Organización Noruega para Venta de Productos Pesqueros) organiza y arregla las ventas de ballenas minke que se desembarcan en la costa desde Nordmøre a Finnmark. La Organización cuenta con un sistema de servicios bien desarrollado y otorga a pescadores y compradores una serie de
servicios directamente relacionados con el comercio, las ventas, etc. No todos los balleneros optan integrarse al sistema de corretaje de la Rafisklag; las grandes empresas balleneras operan con sus propios buques y venden la carne de ballena. La Rafisklaget maneja aproximadamente el 80% del total de carne de ballena minke desembarcada en Noruega.
Las ventas nacionales de carne de ballena han decaido, y el mayor mercado potencial para la exportación, Japón, sigue estando en su mayor parte cerrado a los productos noruegos. Un cargamento de 5 toneladas de carne de ballena se exportó a Japón en 2008, y se autorizó la venta en febrero de 2009, pero la carne no se vende debido a la contaminación y las toxinas que contienen.
Los precios de la carne de ballenas ofrecida a los consumidores en Noruega, varían según la calidad y tipo de carne ofrecida (filetes, trozos para guisados, etc) y también de acuerdo a la compañía que ofrece el producto. En el año 2005, por ejemplo, Myklebust Trading Company ofrecía paquetes de carne de ballena en 12 euros el kilo y trozos de ballena guisado en 9 euros el kilo. Para el 2009, los precios de Myklebust habían aumentado, con paquetes de carne de ballena a 14euros/kg. Los paquetes de un kilo de carne de ballena congelada, producida por Karsten Ellingsen, se han vendido 12 euros el kilo. En los restaurantes, la ballena está a menudo disponible, especialmente en el norte. Los aperitivos de carne de ballena como puede costar 13 euros, mientras que platos con bife de carne de ballena y la carne de ballena con salsa pueden costar 29 euros y 24 euros, respectivamente.
Marketing
En 2000, el consumo de carne de ballena en Noruega se había reducido a 25kg/per cápita al año. Para remediar esto, el Instituto de Investigación Pesquera de Noruega encargó un estudio para conocer las percepciones de los noruegos sobre la carne de ballena. El estudio encontró que consumir carne de ballena era visto como una “práctica anticuada” y se consideraba además un producto exclusivo, en lugar de un alimento de consumo frecuente.
Los sujetos que participaron del estudio, declararon que no comían carne de ballena de forma regular, que la carne de ballena era considerada más cara que otras carnes, y que era considerado como un alimento “polémico” debido a la cuestión de la caza de ballenas. El autor del estudio concluyó que “la carne de ballena necesitaba una nueva imagen” y que se deben hacer esfuerzos para mejorar el envasado y la difusión de información sobre cómo preparar el producto de manera más moderna.
En 2005, la compañía Karsten Ellingsen lanzó numerosos productos basados en carne de ballena, destacando el “Lofotburger”. La hamburguesa -50% de ballena minke y 50% de cerdo, salió a la venta en decenas de supermercados en toda Noruega. La compañía también ofrece jamón de ballenas y pastrami. Ulf Ellingsen, portavoz de la compañía, habló sobre el lanzamiento de esta hamburguesa de ballena: “Esperamos que este producto consiga su objetivo y abra los ojos de las nuevas generaciones a la carne de ballena”.
Sin embargo, los esfuerzos de Ellingsen parecen haber fracasado. En marzo de 2008, Ulf Ellingsen anunció que la compañía estaba considerando la posibilidad de cortar las ventas de carne de ballena, ya que estaban haciendo más dinero con la producción de salmón que con la caza de ballenas. Como Karsten Ellingsen captura alrededor de 30% de la carne de ballena carne cada año, esto podría tener un efecto dramático en la industria. Además, otra comprador de carne de ballena, la compañía Hopen Fiske & Sild de Vågan se declaró en bancarrota en octubre de 2008.
El Norges Rafisklaget cobra a los balleneros una tasa de 4 euros y a los compradores 6 euros por cada kilo de carne de ballena que se vende en los distritos que se encuentran dentro del área de gestión de la Rafisklaget, para ejecutar campañas de relaciones públicas, que buscan alentar a los consumidores de Noruega a que compren carne de ballena. El proyecto tiene un sitio web, dedicado de forma exclusiva a la promoción de la carne de ballena y ofrece numerosas sugerencias de recetas (ver www.hvalbiff.no). Además, en los últimos veranos, el programa ha contratado a dos personas que recorren el país en la llamada “ballena-móvil”. El tour recorre unos 40 pueblos y ciudades de Noruega, ofreciendo muestras gratuitas de carne de ballena e ideas para recetas.

