Thursday 23rd February 2012
In Memoriam Matías Ramírez Poblete
Nacional

In Memoriam Matías Ramírez Poblete

Juan Jimenez on October 26, 2011 with 3 Comments

“El Jardín de los senderos que se bifurcan

In Memoriam de Matías Ramírez Poblete, defensor de las ballenas y amigo, muerto en un accidente aéreo en las líneas de Nazca, en febrero de 2010.

En el año 2008 tuve la oportunidad de conocer a Matías, en el fragor de una campaña en la que con mucho entusiasmo y pocos recursos, buscábamos que Chile asumiera un compromiso firme y permanente en pos de la protección de las ballenas. Después de meses de trabajo intenso conseguimos nuestro propósito y a él nunca dejó de parecerle chistoso que nuestras queridas “guatonas”, por las cuales sudamos la gota gorda, fueran unas tremendas ingratas, que nunca nos darían las gracias, pero por las cuales seguiríamos trabajando con mucho gusto.

La actitud que tuvo Matías durante toda la campaña era un rasgo muy marcado en su personalidad: ofrecer todo su ser, con alegría, a una causa que le parecía justa, y afrontar las dificultades, sin amargura, siempre con un temperamento alegre.

Meses después, terminada la campaña, se nos ocurrió formar un grupo de amigos y caminar rumbo al Salto de Apoquindo -en la precordillera de Santiago de Chile-, aunque ninguno de los integrantes tuviera un conocimiento preciso del sendero que llegaba a ese lugar. Caminamos bajo un sol implacable durante algunas horas, y sólo cuando la sed y el cansancio se volvieron insoportables, reconocimos que nos habíamos perdido. En el camino de vuelta –sin haber visto ni una gota del famoso salto de agua-, Matías no dudó en lanzar chistes y bromas sobre lo absurdo que había sido realizar esta actividad, no mostrando en ningún momento enojo o irritación. Esa actitud alegre, por muy desagradable que fuera la situación, y que mantenía siempre para que nadie se sintiera mal, ni apesadumbrado, era un atributo que resaltaba en su modo de ser.

La vida de Matías fue segada el 25 de febrero de 2010, en un accidente aéreo. La investigación indica que la falta de mantenimiento de la aeronave y la inexistencia de medidas de seguridad mínimas, fueron las responsables de la tragedia.

Como una forma de rendir homenaje a mi amigo, decidí no descuidar la organización que con tanto esfuerzo habíamos levantado –DefensaBallenas- y darle continuidad en el tiempo, para que siempre fuera un aporte en la protección de las ballenas y cetáceos en general.

A lo anterior, también se sumó la necesidad de crear un hito físico que mantuviera vivo el recuerdo de mi amigo. Hace un año comencé a plantar árboles en un lugar antes desprovisto de vegetación, en un sector perdido en el cerro San Cristóbal, con la intención de formar un pequeño jardín. Sin saberlo, estaba repitiendo una tradición que se remonta a los cementerios romanos, llenos de cipreses plantados por los familiares de los difuntos, pero no para representar la muerte, sino la vida, pues estos árboles rebrotan con facilidad y siempre están verdes, representando la inmortalidad. En la Zona Central de Chile, el lugar del ciprés lo tomaron el quillay, peumo, boldo, litre, molles y maitenes.

El jardín no tiene otro propósito que conmemorar a aquellos que ya se fueron y lo he querido llamar “de los senderos que se bifurcan”, porque sus árboles representan esos senderos que ya se separaron de nosotros, pero que tarde o temprano volveremos a encontrar.

En ese jardín hay un árbol –un arbolito en verdad-, un quillay, que crece vigoroso buscando la luz del sol y que con el pasar de los años se convertirá en sombra y refugio. Este árbol representa a mi amigo Matías.

En la antigua Roma, las personas inscribían en las lápidas “que la tierra te sea leve”, deseando que el peso de la tierra no impidiera que el espíritu de sus seres queridos se elevara hacia los cielos.

Ayer, martes 25 de octubre, se cumplió un año y ocho meses desde la partida de mi amigo. Como una forma de honrar nuestra amistad, subiré nuevamente al jardín y regaré el quillay de Matías, y con algo de pena le diré al alma de mi amigo “que la tierra te sea leve”.

Juan Jiménez

 

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Discussion 3 Comments

  1. soledad October 27, 2011 at 4:11 am

    Querido Juan, Qué emocionante como describes y recuerdas a mi adorado hijo... es que así era él, alegre, positivo, sensible, adaptable, amistoso, cariñoso...puro sentimiento, y por lo mismo su ausencia es tan dolorosa y difícil de sobrellevar. Gracias Juan por tu homenaje, por tu esfuerzo para continuar con la defensa de las 'guatonas', por la creación del jardín y por ese especial quillay-Matías. Todo mi cariño para ti, Sole

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  2. dani November 2, 2011 at 10:05 am

    Que lindo tu acto y que afortunado Matías de haber tenido tanta gente linda que lo quería a su alrededor. Y sus padres tambien afortunados del hijo que criaron, pocos padres hoy en día pueden decir con certeza lo orgullosos que estan de sus hijos. Por todo lo que he visto y leido sobre Mati, no dudo que así es. Sigo mandando mucha fuerza a la gente que lo quería, sobre todo a sus papas. Para alguien que dejo lindos recuerdos en tantas personas, la tierra es muy leve

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  3. Erika November 13, 2011 at 8:25 pm

    Juan: hermosas las palabras con las que describes a tu amigo, y que grandiosa la tarea que formaron juntos y hoy llevas a cabo, entonces mantienes mas vivo que nunca a Matias, ademas me hes ensenado que plantare un árbol para recordar a mi hermano quien amaba la naturaleza, hoy me encuentro apoyando causas como esta a través de mi Arte y de esa forma aportar mi grano de arena a este planeta que nos necesita, seguramente Matias y otras tantas personas luchadoras como el tu Felipe, mi hermano Merwin están dando la fuerza necesaria para guiarnos en las tareas del día a día Te envió una sonrisa Erika

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