EEUU analiza imponer sanciones a Islandia
Juan Jimenez on July 22, 2011 with 0 CommentsEE.UU. se abre a la posibilidad de imponer sanciones comerciales a Islandia por la caza de ballenas de aleta (Balaenoptera physalus) y por exportar su carne.
El Secretario de Comercio, Gary Locke, le dijo al presidente Barack Obama que la caza de especies amenazadas por parte de los islandeses las pone en riesgo de extinción.
Barack Obama ahora tiene dos meses para responder y su decisión puede incluir sanciones comerciales.
En 2006, Islandia retomó las cazas de ballenas, incluida la ballena de aleta -también conocida como rorcual común-. La mayoría de la carne se exporta a Japón.
Pero en Islandia, las autoridades dicen que los balleneros del país se basan en criterios científicos.
“El desconocimiento de Islandia de la moratoria comercial global impuesta por la Comisión Ballenera Internacional (CBI) es inaceptable”, dijo Locke.
“Su caza y exportación de carne de ballenas de aleta amenazan a una especie en peligro y debilitan los esfuerzos internacionales por protegerlas”.
Para Locke, además es “crucial que el gobierno de Islandia tome medidas inmediatas para cumplir con la moratoria”.
Además, destacó que las capturas algo menores de ballena minke, aunque es casi toda destinada al mercado local, también es exportada.
Balance de las ballenas cazadas
Islandia dejó la Comisión Ballenera Internacional -CBI- en 1992, pero una década después, en un movimiento controvertido, se reincorporó con la condición de que volvería a comercializar carne de ballena desde 2006, lo que hizo.
La caza comercial de ballenas está prohibido por la CBI desde 1986.
El Ministro de Pesca islandés, Jon Bjarnason, se mostró sorprendido por las medidas de EE.UU., alegando que estudios científicos de renombre y demuestran que es sostenible.
“La cuota anual de la ballena de minke es de 216 de una población aproximada de 70.000 individuos y la cuota anual de ballena de aleta es de 154 de un aproximado de 20.000″, señala un comunicado del ministro.
“La ballena de aleta en el Atlántico Norte es abundante y está en buena forma, y no está conectada de ninguna forma con la población del hemisferio sur, que sí que está en malas condiciones”.
La cuota islandesa se basa en modelos informáticos desarrollados bajo el auspicio de la CBI. Los modelos pueden ser “ajustados” para producir cuotas que son más o menos conservadoras. La cuota que Islandia se otorga de manera unilateral, es tres veces mayor de la recomendada por la CBI.
Petición de sanciones
El proceso que trata de iniciar el Secretario de Comercio de EE.UU. es la “certificación” en virtud de la Enmienda Pelly a la Ley de Protección de los Pescadores de 1967.
Locke recomienda medidas para evitar las sanciones comerciales, incluida la instrucción a diplomáticos para que planteen el asunto a sus homólogos islandeses, y la revisión de proyectos en los que EE.UU. coopera con el país ártico.
En su carta a Obama, el secretario de Comercio destaca que “la Enmienda Pelly autoriza a instruir al secretario el Tesoro a prohibir la importación a EE.UU. de cualquier producto islandés”.
Numerosos grupos contrarios a la caza de ballenas han pedido a Washington que adopte una medida así. La Sociedad para la Conservación de la Ballena y el Delfín (WDCS, en inglés) describió la iniciativa de Locke como “un enorme paso adelante”. “La única forma de asegurar que la caza de ballenas llega a su fin en Islandia es que el presidente envíe un fuerte y nada ambiguo mensaje a la industria ballenera islandesa, y eso significa sanciones”, dijo Kate O’Connell de WDCS.
La compañía detrás de la caza de la especie, Hvalur hf, no ha cazado ninguna este año por las escasa demanda en Japón tras el terremoto de marzo. Pero pretende retomar la actividad en cuanto el mercado se recupere.
BBC Mundo

