Imperialismo japones recargado
Juan Jimenez on July 1, 2011 with 0 CommentsEl Ministro de Pesca japonés ha solicitado a la Guardia Costera de Japón que un barco patrullero escolte a los buques que todos los años cazan ballenas en el Santuario del Océano Antártico.
La flota ballenera la pasada temporada, tuvo que suspender sus operaciones de forma prematura en el Océano Antártico debido a las acciones de la Sea Shepherd Conservation Society, que obligó a la flota de cuatro barcos a capturar mucho menos ballenas de las que se había previsto.
La Guardia Costera de Japón es reacia a proporcionar protección a los barcos balleneros, en ausencia de una base jurídica que permita enviar un barco patrulla, dijo un funcionario del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca. Esto porque la labor de la Guardia Costera Japonesa es asegurar la seguridad en el mar mediante el patrullaje marítimo en las aguas territoriales y Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Japón.
Miembros de la Guardia Costera han actuado como tripulantes de los barcos balleneros en el pasado, a petición del ministerio, pero sin impedir las acciones obstructivas de los grupos defensores de ballenas.
Durante la última temporada de caza de ballenas, Sea Shepherd lanzó mantequilla rancia a los barcos balleneros, para impedir que se efectuara la caza. El Ministerio de Pesca concluye que por estas agresiones es necesaria la protección de patrullas guardacostas como elemento de disuasión.
Mientras tanto, la Comisión Ballenera Internacional espera que se aborde el tema de la seguridad en el mar, en su reunión anual que comienza el 5 de julio en Reino Unido.
Japón instará a Holanda, Australia, Nueva Zelanda y los Estados Unidos que limiten las libertades de sus ciudadanos y no permitan el registro de los buques que pertenezcan a organizaciones pro-ballenas, que tienen sede en estos países.
Japón ha cazado ballenas desde 1987 para “fines de investigación científica”, después de detener la caza comercial de ballenas de acuerdo con una moratoria internacional, pero los ecologistas afirman que esto, sólo es una cubierta para continuar con la caza comercial.
Japón: no respeta tratados internacionales
La voluntad de enviar patrullas guardacostas, contraviene el artículo primero del Tratado Antártico, que establece que la Antártida debe tener un “uso exclusivo para fines pacíficos, con prohibición de toda medida de carácter militar“. Con el envío de una patrulla, Japón buscaría asegurar la captura anual de miles de ballenas en aguas del Santuario del Océano Austral, un área donde la matanza de cetáceos está prohibida por la legislación internacional.
Japan Times, Centro de Conservación Cetácea

