Chile se opone a la caza efectuada por Islandia
Juan Jimenez on March 9, 2011 with 0 CommentsEl pasado viernes 4 de marzo representantes de diversos países, entre ellos Chile, efectuaron en Washington D.C. una presentación ante el embajador de Islandia en los Estados Unidos, con el fin de manifestar su firme oposición a la cacería comercial de ballenas que realiza el país europeo.
A juicio de los países que apoyaron la presentación, la cacería comercial de ballenas menoscaba los esfuerzos internacionales que mayoritariamente están en favor de la protección de dichos cetáceos, y vulnera el espíritu de la Convención Internacional para la Regulación de la Caza de Ballenas, de la cual nuestro país también es Parte.
Esta acción internacional conjunta en favor de la conservación y el uso no letal de las ballenas está en consonancia con la decidida postura adoptada por nuestro país en los foros internacionales sobre la materia.
El documento entregado al representante diplomático islandés, en traducción libre, expresa lo siguiente:
“Nosotros, los gobiernos de Argentina, Australia, Brasil, Chile, Ecuador, Estados Unidos de América, Israel, México, Mónaco, Nueva Zelanda y Perú, deseamos expresar nuestra firme oposición a la continua y creciente cacería de ballenas, particularmente de la ballena de aleta, que realiza Islandia, así como la reciente comercialización de productos derivados de ellas.
Islandia es bien reconocida por sus prácticas responsables de administración de los recursos marinos. Sin embargo, nos sentimos profundamente consternados por la caza de 125 ballenas de aleta efectuada por Islandia en 2009, y 148 ballenas de aleta en 2010, un incremento significativo en comparación con los 7 ejemplares cazados en los últimos 20 años. Se considera que la cuota actual de 150 ballenas de aleta es insostenible según los métodos de evaluación de stocks de la Comisión Ballenera Internacional.
También objetamos el comercio internacional de productos derivados de ballenas que ha emprendido Islandia. La cacería de ballenas de aleta y su posterior comercialización no parece destinada a satisfacer ninguna demanda o necesidad de mercado, y socava los efectivos esfuerzos internacionales para la conservación de la especie.
Reconocemos los esfuerzos de conservación manifestados por Islandia en otros acuerdos internacionales, y esperamos que el gobierno de ese país pueda proyectar esa postura de manera de hacer efectivo su pleno apoyo a los esfuerzos globales en favor de la conservación cetácea. Asimismo, quisiéramos llamar la atención hacia los considerables beneficios económicos, sociales y educacionales derivados de la industria de Islandia en materia de avistamiento de cetáceos, como una posible alternativa a su cacería comercial. Esperamos que el gobierno de Islandia considere seriamente los beneficios de la eliminación de la cacería comercial de las ballenas, y reasuma su posición anterior de aceptación de la moratoria de la cacería comercial que fue adoptada por la Comisión Ballenera Internacional en 1986”.
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