WikiLeaks revela arreglos para cazar ballenas
Juan Jimenez on January 13, 2011 with 0 CommentsJapón y Estados Unidos examinaron en el 2009 la adopción de medidas para debilitar al grupo defensor de las ballenas Sea Shepherd, según mensajes diplomáticos estadounidenses que difundió el lunes WikiLeaks.
Tokio insistió ese entonces en que las confrontaciones en altamar con esa organización conservacionista perjudicaban los esfuerzos tendentes a reducir la cacería de los cetáceos, de acuerdo con los documentos.
La representante estadounidense ante la Comisión Ballenera Internacional, Monica Medina, examinó la posibilidad de que se anulara la exención fiscal a Sea Shepherd durante una reunión efectuada en noviembre del 2009 con funcionarios de alto rango de la Agencia de Pesca de Japón, se dijo en los textos. Sea Shepherd tiene sus oficinas centrales en Estados Unidos.
En referencia a Sea Shepherd, Medina dijo que ”ella considera que el gobierno de Estados Unidos puede mostrar que el grupo no es digno de una exención fiscal por sus acciones agresivas y perjudiciales”, según los documentos diplomáticos.
Australia negoció permitir a Japón cazar ballenas en sus aguas
Estados Unidos medió en las conversaciones que se produjeron en junio de 2010, antes de la reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional en Agadir (Marruecos), de acuerdo a las filtraciones de la página web WikiLeaks.
Japón puso, a su vez, como condición actuar juntos contra las actividades de grupos ecologistas como “Sea Shepherd”, que lleva dos años persiguiendo a los pesqueros nipones en aguas del continente helado.
Estas organizaciones denuncian que la carne de las ballenas que cazan los “científicos” japoneses luego se vende para su consumo, y que ése es el objetivo real del programa de “investigación”.
Durante el pasado fin de semana, activistas de Sea Shepherd se enfrentaron a tres balleneros, pero la escaramuza no pasó de un intercambio de disparos con cañones de agua y lanzamiento de bombas fétidas.
Paul Watson, fundador de Sea Shepherd, dijo que Japón ha presionado con anterioridad a gobiernos extranjeros para que adopten medidas contra el grupo, como la revocación de los registros de las embarcaciones.

