Si las ballenas gritaran, no toleraríamos su masacre
Defensa Ballenas on June 21, 2010 with 0 CommentsBalleneros británicos que participaron en la caza durante el siglo XX, dijeron que “si las ballenas hubiesen podido gritar, nadie hubiera sido capaz de llevar a cabo la matanza”.
Cuanto más aprendemos sobre las ballenas que deambulan por las profundidades del océano, lo más maravilloso y complejo de estas criaturas sale a la luz. ¿Qué ha pasado en los últimos años para que nuevamente se plantee reanudar la caza de ballenas?
Por Philip Hoare
UN PANORAMA SOMBRÍO EN AGADIR
Si la reunión de este mes de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) en Marruecos, siguen de acuerdo a lo previsto, la moratoria de 1986 que prohibía la caza de grandes ballenas dará un giro y vamos a dar un salto gigante de nuevo a las edades oscuras en que no había la más mínima conciencia ecológica.
¿Cómo demonios ha pasado esto? ¿No hemos aprendido nada? A mediado del siglo XX, la ballena azul, el cachalote, la ballena franca, la ballena de aleta y la ballena jorobada fueron cazadas, hasta dejarlas al borde de la extinción.
Sólo en la temporada 1960-61, 74.365 ballenas fueron asesinadas -más que en cualquier otro momento de la historia. Granadas explosivas fueron lanzadas en sus cabezas, y descargas eléctricas fueron aplicadas en sus cerebros para acabar con ellas.
Balleneros británicos que participaron en la caza de este período dijeron que si las ballenas hubiesen podido gritar, nadie hubiera sido capaz de llevar a cabo la matanza. Un veterano ballenero, John Burton, quien se unió a la flota cuando era adolescente en los años cincuenta, nos contó cómo había visto a un cachalote moribundo mirando a sus asesinos, y como preguntando: ¿Por qué?
Me temo que todavía en mis ojos brotan lágrimas como espinas cuando recuerdo esa historia.
Gracias a la Campaña Salvemos a las Ballenas, esto se terminó en todo el mundo para el año 1986. O eso creíamos. Ahora, mediante dudosos acuerdos políticos, los japoneses – que han mantenido durante mucho tiempo el pretexto de “investigación científica”, para seguir matando más de 1.000 ballenas cada año – se han salido con la suya y la caza comercial parece que va a empezar de nuevo.
En un intento desesperado para regular a los balleneros modernos, los EE.UU. han propuesto un período de 10 años de la caza comercial de ballenas. Ellos razonan que esto permitirá a la CBI controlar y contener el número de ballenas que podrían ser asesinadas por Japón, Noruega e Islandia.
Es una idea repugnante para cualquier persona que ama estas criaturas. Admito que no soy imparcial en este tema. Mientras escribìa mi libro Leviatán, me he acercado más de lo que jamás soñé a estas criaturas maravillosas.
COMPARTIENDO CON LAS BALLENAS
En Estados Unidos, he visto con alegría como las ballenas jorobadas en su migración de retorno desde el Caribe hasta el Cabo Cod. Una vez allí, se alimentan vorazmente de las anguilas de arena con una sorprendente técnica de caza conocida como “Red de burbuja”- soplan una corriente de burbujas como una red alrededor de su presa.
Una tarde, nuestro barco fue rodeado por 75 ballenas que realizan este, uno de los mayores espectáculos de la naturaleza. He visto ballenas jorobadas a sólo metros de distancia, lanzando sus enormes cuerpos en el aire como ángeles gigantes, con sus aletas de 4 metros y medio extendidas como alas.
Pero el más memorable de todos mis encuentros, fue nadando con el más poderoso depredador del océano, el cachalote -el famoso Moby Dick de Herman Melville.
Este antiguo animal evolucionó millones de años antes que el hombre. Puede sumergirse a profundidades de 2 kilómetros y se mantienen por abajo por dos horas en busca del calamar gigante, del cual se alimenta. También tiene el mayor cerebro del reino animal y se comunica mediante una serie de clics, como utilizando la clave morse.
Algunos científicos, como el Dr. Hal Whitehead, de la Universidad de Dalhousie, Nueva Escocia, creen incluso que los cachalotes son tan conscientes de sí mismos, que pueden haber comenzado a desarrollar un concepto de la religión.
Esto puede sonar absurdo, pero quien ha buceado con ellos a tres millas de profundidad en las cercanías de las Azores, con estas realmente plácidas y gigantescas criaturas, puede dar testimonio personal a su inteligencia. Nade hacia una manada de 14 cachalotes, y una hembra grande se separó del grupo y nadó directamente hacia mí.
Nunca he estado tan aterrorizado. Incluso podía sentir el click del sonar que emitía la ballena, como me escaneaba, y me “leía” físicamente. Luego se acercó lo suficiente como para tocarme, y volvió su mirada hacia mí. En esa mirada, vi la capacidad de sentir. Y todo lo que podía pensar era una palabra: lo siento.
Lo sentimos por como las tratamos y por el tipo de crueldad con fines egoístas del hombre. Los científicos están cada vez más seguro de que los cetáceos son animales muy inteligentes.
Los delfines pueden reconocerse, no sólo en el espejo, sino también en los televisores, presionando contra la pared del vidrio de los tanques bajo el agua – una capacidad que les coloca por encima de los grandes simios en la inteligencia.
Hay buenas razones para suponer que sus primos, las grandes ballenas, tienen una cuota de esta inteligencia.
Simplemente no lo sé, porque es muy difícil de observar a estas criaturas. Ellos viven en un ambiente que es tan ajeno a nosotros como el espacio exterior. Tenemos una idea mejor sobre la superficie de la luna que sobre el fondo del océano.
Sorprendentemente, hay especies de ballenas grandes, conocidas como ballenas picudas, que realmente nunca han sido vistas con vida y sólo sus esqueletos son testimonio de su existencia.
AMENAZAS PARA LOS CETÁCEOS
Las amenazas que enfrentan las ballenas y los delfines, los hacen los barómetros de nuestro mundo y aun en medio de las profundidades del vasto océano en el que viven, su hábitat está en peligro.
La investigación ha demostrado que los cachalotes están siendo contaminados por el cromo y que estas ballenas de respiración profunda inhalan los tóxicos de las plantas químicas que están en sus rutas migratorias.
Y una frágil población de 1.700 cachalotes se enfrenta a la perspectiva horrorosa de la ingestión de petróleo crudo por la filtración ocurrida en el Golfo de México.
A nivel mundial, la contaminación acústica que en los océanos procedentes del transporte marítimo, y del sonar militar está causando graves problemas a estos animales que sobreviven gracias a su sentido del oído
¿Podemos decir seriamente, como los japoneses, noruegos y los islandeses hacen, que estos animales son lo suficientemente abundantes como para ser objeto de caza otra vez? Afirman que proteger a estas criaturas es puro sentimentalismo.
Después de todo, dicen, que matamos vacas y cerdos – ¿cuál es la diferencia? Bueno, esos son los animales domésticos. Y son sacrificados de manera compasiva. Es imposible matar una ballena de forma humanitaria en alta mar.
También es inmoral, si se acepta que las ballenas son criaturas sensibles, capaces de sentir dolor, que tienen una compleja vida social y un lenguaje propio. Tal vez, en los próximos años, incluso podamos aprender a interpretar como las ballenas hablan.
No estoy seguro que quiera estar cerca cuando podamos hacerlo. Yo no creo que pueda soportar escuchar lo que tienen que decir.
Escrito por Philip Hoare, autor del libro Leviatán, que ganó el premio BBC Samuel Johnson 2009, de no ficción.
Fuente: Dailymail

